Dajabón.Un ambiente de tensión y desesperación se vive en la zona fronteriza, donde camioneros que operan entre Santiago, la capital y la frontera denunciaron presuntos abusos, cobros excesivos y maltratos durante operativos de Migración y Aduanas.
“Nosotros venimos a favor del presidente, que nos dio un permiso para trabajar, para subir y buscar nuestra carga. Ahora cambian las reglas y quieren quitarnos”, expresó uno de los transportistas afectados, visiblemente indignado.
Los camioneros aseguran que cada vehículo representa una inversión considerable. Algunos transportan mercancías valoradas en hasta 150 mil pesos, mientras otros movilizan granos y productos agrícolas con pérdidas que podrían alcanzar los 100 mil pesos por cada retención. “Estos camiones cargan dinero, cargan mercancía… si los paran y los retienen, nos dejan en la calle”, afirmó otro conductor.
Denuncian cobros excesivos
Según explicaron, cuando son detenidos por agentes de Migración, presuntamente les exigen pagos elevados para liberar los camiones. También señalaron que en Aduanas y otras dependencias se estarían realizando cobros adicionales por permisos y trámites.
El agente consular Mario Marlont expresó preocupación por la situación, indicando que los camioneros denuncian que “por donde quiera quieren cobrarles”, incluyendo, según sus palabras, hasta personal de celaduría en el proceso de salida hacia su país.
Otra de las quejas más alarmantes es que, cuando los camioneros son apresados, alegadamente les retienen dinero en efectivo y luego los devuelven, lo que incrementa el temor y la incertidumbre entre quienes dependen del transporte para sostener a sus familias.
Exigen claridad y acuerdos
Los transportistas piden un acuerdo claro y transparente que les permita trabajar sin temor a ser detenidos arbitrariamente. “Solo queremos trabajar. Somos camioneros que siempre hemos trabajado esta frontera. ¿Qué es lo que pretenden hacer legalmente con nosotros?”, cuestionaron.
La situación genera preocupación no solo entre los choferes, sino también en comerciantes y productores que dependen del flujo constante de mercancías entre ambos lados de la frontera.
Mientras tanto, la incertidumbre crece, y el llamado de los camioneros es directo: reglas claras, respeto y un trato justo en medio de un contexto migratorio cada vez más tenso.
