Santo Domingo. – Juan Soto será el jardinero izquierdo de los Mets en la temporada 2026, una decisión tomada por el dirigente Carlos Mendoza que implicará un cambio relevante en la distribución defensiva del equipo. No obstante, los registros estadísticos reflejan que el dominicano ha tenido un desempeño menos eficiente en esa posición en comparación con el jardín derecho.
Según datos de Baseball-Reference, Soto acumula -5 carreras salvadas a la defensa (DRS) en 603 partidos como jardinero derecho, mientras que en 460 encuentros en el izquierdo registra -14, lo que evidencia un impacto defensivo más negativo en esa pradera.

El movimiento responde a una reorganización del esquema defensivo de los Mets, que proyectan a Soto en el izquierdo, al cubano Luis Robert Jr. en el central y a Tyrone Taylor, junto al prospecto Carson Benge, como alternativas en el jardín derecho. La intención del cuerpo técnico es optimizar la prevención de carreras mediante una nueva distribución de responsabilidades.
Desde el punto de vista del jugador, el cambio no generó objeciones. Mendoza reveló que Soto mostró total disposición para asumir cualquier rol dentro del equipo, incluso bromeando sobre la posibilidad de lanzar si fuera necesario.
Las métricas avanzadas de Statcast aportan matices adicionales. En Outs Above Average (OAA), Soto registra -24 en el jardín derecho y -8 en el izquierdo, lo que sugiere que, aunque su desempeño ha sido negativo en ambas posiciones, el impacto ha sido menos severo en el left field bajo este indicador.
Sin embargo, otros factores influyen en su rendimiento defensivo. En 2025, su métrica Jump —que evalúa reacción y ruta inicial hacia la pelota— fue de -10, señalando dificultades en la lectura temprana de los batazos. Además, su Sprint Speed fue de 25.8 pies por segundo, por debajo del promedio de la liga, lo que limita su rango de cobertura.
En contraste, su brazo se ubicó en el percentil 66, un indicador positivo que confirma que su fortaleza no radica en la movilidad, sino en la potencia y precisión de tiro.
En ese contexto, el jardín izquierdo podría ofrecerle un entorno más favorable, especialmente si cuenta con un jardinero central de amplio rango que reduzca su exposición en jugadas de mayor exigencia atlética.
