Dajabón.– El comercio que durante décadas ha sostenido la economía de esta provincia fronteriza enfrenta una nueva amenaza. La Organización de Choferes Triciclos de Ouanaminthe, encabezada por su presidente, Illionel Selmour, anunció que paralizará sus labores en protesta por lo que califican como “cobros excesivos e irregulares” aplicados por la Alcaldía de Dajabón.
La medida, según explicaron, impediría el cruce de triciclos, carretillas y camiones hacia territorio dominicano, afectando directamente el flujo de mercancías en el mercado binacional.
“Nosotros somos el pulmón del mercado. Si no transportamos la mercancía, nadie puede vender ni comprar”, expresó Selmour, al advertir que el paro se mantendrá hasta que las autoridades municipales revisen las disposiciones.
Denuncian aumento desproporcionado de tarifas
De acuerdo con los transportistas haitianos, el Ayuntamiento estaría cobrando RD$2,500 por un permiso municipal, además de un seguro que aseguran cuesta RD$500, pero por el cual algunos choferes estarían pagando hasta RD$1,700.
A esto se suma —según su versión— el aumento en las tarifas de circulación:
De RD$100 a RD$300 por triciclo cargado.
De RD$200 a RD$500 para camionetas.
De RD$500 a RD$1,000 para patanas.
“Es un abuso. No podemos continuar trabajando así”, insistió el dirigente haitiano, quien afirmó que enviaron comunicaciones a las autoridades de Haití solicitando respaldo ante la situación.
Temor a pérdidas millonarias
Del lado dominicano, la preocupación también crece. Noel Fernández, presidente de la asociación de comerciantes del mercado fronterizo, advirtió que un cierre, aunque sea parcial, provocaría pérdidas de millones de pesos en cuestión de horas.
“Si solo permiten el paso peatonal, los productos se quedarían varados. Aquí se mueve una economía de subsistencia que beneficia a miles de familias”, explicó.
Fernández llamó al alcalde Santiago Riverón a buscar una salida dialogada y unificar los cobros para evitar el colapso comercial.
“Tenemos 20 y 30 años viviendo de este intercambio. No se puede asfixiar un comercio que sostiene no solo a Dajabón, sino a empresas de otras provincias”, agregó.
Más que un mercado
El mercado fronterizo no es solo un punto de intercambio; es el eje económico de la provincia. Cada jornada moviliza productos agrícolas, alimentos, textiles y mercancías diversas que cruzan en ambas direcciones.
Comerciantes recuerdan cierres anteriores que dejaron pérdidas incalculables y convirtieron la ciudad en un “pueblo fantasma” durante días.
Mientras tanto, el ambiente en la frontera es de incertidumbre. Si no hay entendimiento entre las partes, este nuevo capítulo de tensión podría golpear con fuerza a una economía ya vulnerable, donde cada día sin comercio significa mesas vacías y familias sin sustento mientras las autoridades municipales mantienen el silencio ante los cobros abusivos.
La frontera, una vez más, camina sobre una cuerda floja.
