Por Javier Genao
Dajabón.– La tensión vuelve a escalar en la frontera norte. Las asociaciones de motores triciclos, conocidos como “tres gomas”, denunciaron este jueves supuestos cobros excesivos por parte de Aduanas en Dajabón, situación que, según advierten, podría desencadenar un cierre total del comercio fronterizo en los próximos días.
Los transportistas aseguran que la situación se ha vuelto insostenible. Afirman que las tarifas impuestas para el cruce de mercancías y transporte de carga están asfixiando a quienes dependen del intercambio comercial entre República Dominicana y Haití para sobrevivir.
“Esto no aguanta más”, expresó uno de los representantes del sector, al advertir que si las autoridades no revisan de inmediato las medidas aplicadas en el paso fronterizo, los trabajadores del transporte se verán obligados a paralizar sus operaciones, lo que afectaría directamente el flujo comercial que sostiene a cientos de familias en la provincia.
Pero las denuncias no se quedan solo en el terreno económico.
Los transportistas también encendieron las alarmas sobre la entrada masiva de metales desde Haití hacia territorio dominicano por Dajabón, la cual —según aseguran— estaría ocurriendo sin los debidos controles sanitarios ni supervisión rigurosa.
Esta situación ha despertado preocupación entre comerciantes y residentes de la zona, quienes temen que junto a estos materiales puedan estar ingresando plagas, enfermedades y contaminantes que representen un riesgo para la salud y la producción nacional.
“No se puede permitir que entren materiales sin ningún tipo de control sanitario. Estamos hablando de la seguridad del país”, denunciaron miembros del sector transporte.
En medio de este clima de creciente inconformidad, líderes comunitarios y comerciantes advierten que Dajabón se encuentra al borde de una nueva crisis comercial, donde la combinación de tarifas cuestionadas, tensiones con el transporte fronterizo y la falta de controles podría desatar un colapso en el intercambio binacional.
Mientras tanto, el silencio de las autoridades frente a las denuncias ha incrementado la indignación en la frontera, donde cada día crece la sensación de que las decisiones que afectan a Dajabón siguen tomándose lejos de la realidad que vive la zona.
Si no se producen respuestas inmediatas, los transportistas aseguran que el comercio fronterizo podría detenerse por completo, golpeando uno de los motores económicos más importantes de la región.
