Frontera sin control denuncian permisividad de Aduanas en ingreso de metales contaminante
Por Javier Genao
Dajabón bajo amenaza: metales entran sin control y disparan plagas en barrios fronterizos
Dajabón. — Ante la permisividad de las autoridades de Aduanas y la mirada indiferente del Ministerio de Medio Ambiente, continúa la entrada masiva de metales por la zona fronteriza de Dajabón sin ningún tipo de control sanitario, una situación que está encendiendo las alarmas entre residentes y comerciantes de distintos sectores de la ciudad.
Lo que para algunos representa un negocio lucrativo, para muchos comunitarios se ha convertido en una amenaza silenciosa que crece entre montones de chatarra, malos olores y la proliferación de plagas.
De acuerdo con denuncias de residentes, los cargamentos de metales continúan ingresando a territorio dominicano sin que se establezcan medidas de verificación ambiental o sanitaria, lo que ha generado focos de contaminación en distintos puntos de la ciudad.
La preocupación aumenta porque, mientras los camiones cargados de metales siguen cruzando la frontera, la vigilancia sanitaria parece inexistente, según advierten comunitarios.
En barrios cercanos al centro urbano y en sectores donde se almacenan estos materiales, los vecinos aseguran que el problema ya se siente en la vida diaria.
“Esto se está volviendo insoportable. Donde guardan esos metales se ha llenado de cucarachas, ratas y mosquitos”, relató un residente preocupado, quien teme que la situación termine provocando problemas de salud en la población.
Según los comunitarios, los depósitos improvisados y la acumulación de chatarra se han convertido en un caldo de cultivo para plagas, lo que eleva el riesgo sanitario en una ciudad que ya enfrenta múltiples desafíos propios de su condición fronteriza.
La alarma se ha encendido en varios sectores, donde líderes comunitarios advierten que la proliferación de insectos y roedores aumenta cada día, mientras la falta de control en el manejo de estos metales continúa alimentando el problema.
Para muchos en Dajabón, lo más preocupante no es solo la contaminación visible, sino la aparente indiferencia de las autoridades responsables de regular y fiscalizar esta actividad en la frontera.
“Lo que pedimos es control. No se puede permitir que entre cualquier cosa por la frontera sin revisar las condiciones sanitarias”, expresó otro ciudadano.
Mientras tanto, en las calles de Dajabón la inquietud crece.
Entre montones de metales, zumbidos de mosquitos y el silencio institucional, la ciudad comienza a preguntarse hasta cuándo seguirá acumulándose el problema sin una respuesta clara del Estado.
