Por Javier Genao
Dajabón, República Dominicana. — En medio de un escenario marcado por desafíos económicos y la necesidad de reorganizar el comercio fronterizo, un proyecto encabezado por el empresario local Héctor Kildere Taveras ha logrado algo poco común en la dinámica social de la provincia: un respaldo ciudadano que, según datos difundidos, se aproxima al 98%.
La iniciativa, que ha ido ganando terreno en distintos sectores de la población, es vista por muchos como una alternativa concreta para dinamizar la economía local. Productores, comerciantes y emprendedores coinciden en que la propuesta representa una oportunidad para fortalecer un modelo más organizado, transparente y accesible para todos.
En las calles, el comentario se repite: la necesidad de avanzar hacia un esquema que permita mayor crecimiento colectivo y estabilidad en las actividades comerciales que sostienen gran parte de la vida económica de Dajabón.
Sin embargo, el impulso del proyecto no ha estado exento de controversias. En los últimos días, ciudadanos han denunciado la circulación de una imagen falsa en redes sociales, la cual —afirman— busca distorsionar la percepción pública de la iniciativa. La reacción no se hizo esperar: diversos sectores han rechazado estas acciones, calificándolas como intentos de desinformación que no reflejan el sentir mayoritario de la comunidad.
A pesar de estos episodios, el entusiasmo se mantiene. Para muchos, el proyecto simboliza más que una propuesta empresarial: representa una apuesta colectiva por el desarrollo, la expansión de los mercados y la construcción de un futuro con mayores oportunidades de inclusión económica.
En una provincia donde el comercio es eje vital, la alta aceptación de esta iniciativa marca un precedente y deja sobre la mesa una señal clara: Dajabón parece decidido a respaldar propuestas que prometan transformación y crecimiento sostenible.
