Por Javier Genao
Dajabón,. – La incertidumbre y el temor comienzan a apoderarse de comerciantes y autoridades en la frontera norte del país, tras el anuncio de la posible instalación de un puerto seco en este municipio, una obra que, lejos de representar desarrollo para algunos, podría convertirse en un golpe devastador para miles de familias que dependen del comercio binacional.
El alcalde de Dajabón, Santiago Riverón, advirtió que el proyecto, de concretarse, “traería más miseria que progreso” a una de las zonas más dinámicas de la frontera dominico-haitiana.
“Este tipo de desarrollo no puede llegar sobre la desaparición de nuestros comerciantes. Se favorecería a grandes empresarios, mientras cientos de pequeños negocios simplemente desaparecerían”, expresó el edil, visiblemente preocupado.
Riverón insistió en que Dajabón no solo es un punto geográfico, sino el corazón del intercambio comercial fronterizo, donde cada semana se generan millones de pesos que sostienen la economía de miles de hogares.
“Estamos hablando de la capital de la frontera. Aquí hay familias que han vivido del comercio por generaciones. No se puede sacrificar todo eso por un modelo que no toma en cuenta nuestra realidad”, sostuvo.
Sería la desaparición del comercio loca
Las preocupaciones también encuentran eco en el sector comercial. Freddy Morillo, presidente de la Federación de Comerciantes del Mercado Fronterizo, fue aún más contundente al advertir que el proyecto significaría el colapso del comercio tradicional.
“Si esa megaestructura abastece la demanda, ¿a quién le vamos a vender nosotros? Desaparecemos automáticamente”, afirmó.
Morillo explicó que durante más de 40 años los comerciantes han levantado el intercambio comercial con Haití “a mano pelada”, sin privilegios ni grandes inversiones, por lo que considera injusto que ahora se pretenda desplazar ese esfuerzo histórico en beneficio de unos pocos.
“No estamos en contra del desarrollo, pero sí de que se nos deje fuera. Lo primero que debe hacer el gobierno es darnos las mismas condiciones, no marginarnos”, reclamó.
Más de 4,000 familias en riesgo
Según estimaciones del sector, más de 4,000 familias dependen directamente del comercio fronterizo en Dajabón, una actividad que podría verse gravemente afectada si el flujo comercial se traslada hacia el puerto seco.
Los comerciantes advierten que esto no solo impactaría la economía local, sino que podría provocar un aumento de la pobreza, la desigualdad y la migración interna en la región.
“Esto sería la marginación total de Dajabón como pueblo. El movimiento económico se trasladaría, y aquí quedaríamos en el abandono”, alertó Morillo.
Llamado al Gobierno
Tanto autoridades como comerciantes hicieron un llamado urgente al Gobierno dominicano para que evalúe con detenimiento el impacto social del proyecto y abra un espacio de diálogo con los sectores afectados.
“Que se analice bien. No se puede cambiar el sustento de miles de familias por el beneficio de tres empresarios”, concluyeron.
Mientras tanto, en Dajabón crece la preocupación. Lo que para algunos es una obra de desarrollo, para otros representa una amenaza directa a su supervivencia.
