Por Javier Genao
Dajabón.– Desde la pirámide número 1 hasta la 79, en el cruce de Guayajayuco, el comandante general del Ejército de República Dominicana (ERD), mayor general Jorge Iván Camino Pérez, recorrió cada puesto y destacamento militar apostado en la línea fronteriza norte, en una jornada que evidenció el dinamica de vigilancia que se vive en la zona limítrofe.
El alto mando supervisó personalmente las unidades desplegadas en el trayecto, conversó con soldados destacados en puntos estratégicos y evaluó las condiciones operativas en las que se desarrolla la vigilancia diaria.
El recorrido también incluyó una visita a la comunidad de Río Limpio, donde el Ejército mantiene presencia activa como parte del reforzamiento de la seguridad en la frontera dominico-haitiana.
Más de 14 mil detenidos en febrero
Las cifras reveladas por el ERD reflejan la magnitud de los operativos realizados durante el mes de febrero.
En ese período, 14,662 extranjeros en condición migratoria irregular, en su mayoría nacionales haitianos, fueron detenidos en distintos puntos del país. Todos fueron entregados, mediante certificación oficial, a la Dirección General de Migración para el proceso correspondiente de repatriación.
Las detenciones forman parte de los operativos permanentes de interdicción desplegados a lo largo de la frontera, donde patrullas militares enfrentan a diario el tráfico irregular de personas y mercancías.
Golpe al contrabando
Pero las cifras no se limitan a la migración irregular.
Durante febrero, el Ejército decomisó 2,876,600 unidades de cigarrillos introducidos al país de contrabando, un negocio ilícito que representa millonarias pérdidas para el Estado.
Además, fueron retenidos 209 vehículos utilizados en actividades ilegales, entre ellos autobuses, camiones, camionetas, automóviles, jeepetas, minibuses y motocicletas.
En paralelo, 85 personas fueron puestas a disposición del Ministerio Público, acusadas de tráfico de indocumentados, contrabando y otros delitos vinculados a estas redes.
Una frontera en constante vigilancia
El recorrido del comandante general ocurre en un contexto donde la frontera norte se mantiene bajo estricta supervisión militar, en medio de un flujo constante de migración irregular y operaciones contra el comercio ilícito.
Mientras los soldados permanecen en sus puestos, bajo el sol inclemente y en terrenos agrestes, las cifras de febrero reflejan una realidad compleja: una frontera que no duerme y que exige presencia permanente del Estado.
El mensaje del alto mando fue claro: la vigilancia continuará reforzada y los operativos seguirán activos para preservar la seguridad y el orden en la línea divisoria.
