En el béisbol, como en la vida, los rangos se respetan. Y así mismo lo ha hecho la Junta Central Electoral (JCE) con la entrega de la nueva cédula de identidad y electoral, cuyo proceso inició la semana pasada con el presidente de la República, Luis Abinader, como manda el librito.
Tras cumplir con el protocolo institucional, el turno llegó ahora al deporte, específicamente al béisbol, disciplina que ha llevado el nombre de la República Dominicana a lo más alto del mundo durante su historia.
Siguiendo ese patrón, este lunes, la JCE entregó el nuevo documento a cuatro de los cinco dominicanos inmortalizados en el Salón de la Fama de Cooperstown: Juan Marichal, Pedro Martínez, Vladimir Guerrero y David Ortiz, figuras que representan la élite del béisbol nacional y símbolos del orgullo deportivo del país.
Adrian Beltré, también miembro del selecto grupo, fue el único que no pudo recibirla personalmente.
Marichal, “El Monstruo de Laguna Verde”, primer dominicano en ingresar a Cooperstown, valoró el proceso como “inigualable” y expresó su orgullo por recibir el documento en este nuevo formato.
De igual forma, Martínez destacó la integridad con la que la JCE ha asumido el compromiso de fortalecer la seguridad de la identidad ciudadana, mientras que Vladimir indicó que la iniciativa envía un mensaje positivo y de confianza a toda la nación.
Ortiz, por su parte, subrayó que el proceso marca un antes y un después en la manera en que los ciudadanos deben asumir la renovación de su documento de identidad, exhortando a la población a acudir según el mes de su nacimiento, como ha establecido la JCE.
La entrega forma parte de la primera etapa del despliegue progresivo, controlado y limitado de la nueva cédula, un proceso que inició con sectores focalizados y personalidades de alto perfil. En este caso, la JCE resaltó el valor histórico y simbólico de reconocer primero a quienes han dejado una huella imborrable en el deporte y en la identidad dominicana a nivel internacional.
Con esta entrega, el béisbol vuelve a estar en primera fila, no solo como el principal deporte del país, sino como una de las columnas de la identidad nacional.
